El rediseño de la Farmacia Le Stade nace del deseo de renovar su imagen sin perder la esencia de una farmacia de barrio. El resultado es un espacio que respira armonía y bienestar, donde la luz, la materia y el color se equilibran con precisión para construir una atmósfera contemporánea, ordenada y sofisticada.
El mobiliario blanco de líneas puras estructura el recorrido con claridad, mientras el pavimento en madera clara introduce un contrapunto suave que aporta equilibrio. El techo en tono burdeos enmarca la zona central y aporta profundidad, dialogando con los matices nude del mobiliario y los detalles del papel pintado y lámparas que iluminan discretamente las zonas de mostrador.
En la zona de dermocosmética, el papel pintado de motivos vegetales introduce una textura poética. A su lado, una mesa ovalada en tono neutro se convierte en el punto focal del espacio, pensada para el asesoramiento bajo una luz cálida y controlada. La zona infantil incorpora colores empolvados, mobiliario adaptado y una composición lúdica que transmite serenidad y cercanía.
Cada área responde a una intención precisa: una farmacia funcional, luminosa y coherente, diseñada para potenciar la experiencia del cliente y el bienestar cotidiano.













