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¿Cómo montar una farmacia?

Como montar una farmacia

Montar una farmacia no es una tarea sencilla. A diferencia de otros tipos de negocio, para abrir una farmacia hay que cumplir con determinados requisitos legales y administrativos. Del mismo modo, no vale cualquier local o zona, y, deberás tener en cuenta que en nuestro país cada Comunidad Autónoma puede imponerte unas condiciones o requisitos diferentes para montar una farmacia.

Montar una farmacia, todo lo que necesitas saber

Si quieres montar una farmacia y quieres conocer los requisitos para hacerlo, no te pierdas este post, ¡te contamos los más importantes!

Autorización de apertura

A nivel estatal, la apertura de una nueva farmacia está regida por la Ley 16/1997 del 25 de abril sobre la Regulación de los Servicios de las Oficinas de Farmacia. Aunque en está ley se encuentren las disposiciones y requisitos esenciales, lo cierto es que abrir una farmacia está sujeto a la obtención de la autorización de instalación que corresponde a cada Comunidad Autónoma, normalmente, a la consejería de sanidad o departamento competente similar.

Así, lo habitual es que cada comunidad convoque concursos de apertura de nuevas farmacias. A parte de los concursos, las otras formas de abrir una farmacia son comprando una licencia que ya exista, es decir, una que ya saliera concurso en su día, o bien, heredando una. Por eso es habitual que una misma familia explote una farmacia de generación a generación.

Ahora bien, para conseguir una licencia, hay que cumplir, a su vez, algunos requisitos. ¡Estos son los más destacados!

¿Quién puede conseguir una licencia?

La ley establece que bien el comprador de la licencia, o uno de los socios, debe tener el título de farmacéutico. Por ello, no necesariamente debes ser farmacéutico para hacerte con una, puedes ser socio económico aportando la cantidad económica necesaria como partícipe y manteniéndote al margen de la gestión, parte que asumirá el socio gestor, que sí deberá ser farmacéutico.

La ley establece que bien el comprador de la licencia, o uno de los socios, debe tener el título de farmacéutico. Por ello, no necesariamente debes ser farmacéutico para hacerte con una, puedes ser socio económico aportando la cantidad económica necesaria como partícipe y manteniéndote al margen de la gestión, parte que asumirá el socio gestor, que sí deberá ser farmacéutico.

Cómo debe ser el local, dónde debe estar

Además de lo anterior, para abrir una farmacia y conseguir la licencia es fundamental aportar un local, presentando bien la escritura de compraventa o el contrato de alquiler. Además, el local deberá contar con una licencia sanitaria.

El local que elijas deberá tener al menos, un acceso directo desde la vía pública. Esto significa que no valen, por ejemplo, los locales situados en el interior de urbanizaciones, a los que solo se pueda acceder desde su interior.

Aunque puede variar según la población o la Comunidad Autónoma, la población mínima de esa localidad deberá ser de 2.800 habitantes. Por otro lado, entre farmacia y farmacia, deberá haber una distancia mínima de 250m.

En cuanto a la licencia, deberá tener una de tipo sanitaria y una declaración en la que se indique que el establecimiento posee productos químicos, drogas y estupefacientes de la Farmacopea Española.

En algunas comunidades te pedirán además que el local tenga un espacio mínimo y también pueden solicitarte su plano junto con la memoria explicativa de los espacios de los que consta la farmacia o posiblemente el plano de situación. Y es que, el interior de la farmacia deberá de disponer de zona de almacenamiento, de consulta, dispensación de medicamentes y preparación de fórmulas. Por supuesto, tendrá que cumplir con los protocolos básicos de seguridad. Al ser un espacio abierto al público necesitará, por ejemplo, sistemas de control de incendios. Finalmente, la farmacia tiene que estar correctamente señalizada, con una cruz exterior, el nombre del titular, los horarios habituales y de guardia también deberán estar visibles. En algunas comunidades te pedirán que también instales un torno para su uso durante las guardias.

Los requisitos, ¿igual para todos los negocios sanitarios?

Lo cierto es que estos requisitos son de aplicación para las oficinas de farmacias. No así para las ortopedias, las ópticas, herbolarios o parafarmacias. Siendo este caso el más llamativo. El motivo es que este tipo de negocios no requieren de autorización ni de licencias, tampoco de un licenciado que los atienda. Eso sí, los medicamentos, solo pueden venderse en las farmacias. Así, en las parafarmacias podemos encontrar otros productos de cuidado personal, salud o higiene como por ejemplo papillas, leches infantiles, biberones, cosmética natural, gasas, tiritas, champús, cremas…. Si bien, muchos de estos productos también podemos adquirirlos en una farmacia. Por eso, antes de empezar a montar una farmacia es muy importante valorar si es lo que de verdad estas buscando abrir o te vale con una parafarmacia.

Más allá de las obligaciones administrativas

Una vez superadas todas estas obligaciones, hay otros aspectos que debemos tener en cuenta a la hora de montar una farmacia. Tienen más que ver con la decisión a nivel de negocio, pero son igual de importantes. Por ejemplo, la ubicación es un factor clave. Las calles más concurridas, con otros negocios cercanos o con supermercados próximos te ayudarán a que la rentabilidad de tu farmacia sea la óptima.

Por otro lado, es esencial atraer la atención de los clientes desde el exterior y mantenerla en el interior. Los escaparates y las fachadas juegan aquí un papel fundamental. ¡Y, atención con la organización del espacio! Muchos de los ingresos de las farmacias no provienen de la venta de medicamentos, si no de otros artículos relacionados con la salud y el cuidado personal por lo que una exposición óptima de los mismos hará aumentar su rotación.

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